viernes, 21 de septiembre de 2007

Alzheimer


Dia Internacional del Alzheimer
Un hombre de edad avanzada vino a la clínica donde yo trabajo para hacerse curar una herida en la mano.
Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí.
Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que padecía Alzheimer en estado muyavanzado. Mientras acababa de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana. No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
Entonces le pregunté extrañado:
Y si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo: "Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella".
Tuve que contenerme las lágrimas mientras salía y pensé:
"El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es."

3 comentarios:

Mandibula Afilada dijo...

M'has fet plorar mentre escoltava a Isamel Serrano.

Vaig a respirar a ple pulmó i a recuperar-me.

Ens veiem prompte.

Salutacions.

G-russo dijo...

aceptar incluso con nuestras diferencias al ser amado , es amar, pero no basta aceptar, el tratar de convivir con alguien que piensa diferente sin intentar cambiarlo ese es amor

Arbillas dijo...

Al final de su vida, a mi abuelo le acompañó el Alzheimer.

A veces era triste verle así, pero el gran cariño que nos dió cuando eramos niños, se lo intentamos recompensar.

Es triste que no te reconozcan, fue a veces una gran tristeza la que nos invadia al no poder comunicarle cosas, pero supimos sobrellevarlo porque seguia siendo la gran y buena persona que fué toda la vida, teniamos que ser a veces compañeros de juegos, le seguiamos la corriente muchas veces para no hacerle sufrir, y aprendimos a seguir queriendole ya mas que a un abuelo como a un niño.

Es una triste enfermedad para todos, pero pienso que sobre todo para ellos cuando al principio se dan cuenta, despues ellos no se enteran, y hay que cambiar nuestra vida en torno a ellos , quizas como ellos cambiaron su vida cuando nacieron sus hijos y nietos.

La vida es así.

Él dió mucho a sus hijos y nietos y por justicia y sobre todo por amor habia que estar con él, y si lo haces dandoles alegria es como mejor se lleva.

Salud. y un abrazo.