
No deja de ser sorprendente, que a 40 días de las elecciones surjan rencillas, y de gravedad, entre las filas de las Nuevas Generaciones del PP. ¿Son estos los que nos quieren gobernar en un futuro próximo?.
Esta tarde, según anunciaba la Cadena Ser, el secretario nacional de Movilización de Nuevas Generaciones en la capital valenciana, Salvador Pérez, ha presentado una denuncia en la que asegura que miembros de la organización, incluido él, han recibido amenazas e insultos a través de mensajes en el móvil. Salvador Pérez atribuye las amenazas a "diferencias de opinión entre compañeros del propio Partido Popular".
Según Pérez, en la madrugada del sábado y el domingo, varios dirigentes de la formación juvenil del PP recibieron "amenazas de muerte" en sus teléfonos móviles, con frases como "te voy a rajar el cuello, vas a tener lo que mereces, sé dónde vives". El dirigente popular, en un comunicado, acusa "presuntamente a miembros del entorno de la secretaria General del Instituto Valenciano de la Juventud, Belén Hoyo, respaldada por el presidente provincial del PP, Alfonso Rus".
Según señaló Salvador Pérez, el grupo encabezado por la secretaria General del Instituto Valenciano de la Juventud "creó hace unos meses un grupo paralelo" con el objetivo de "restar representación a la actual ejecutiva para intentar posicionarla como próxima candidata a la presidencia de NNGG de Valencia".
Yo estoy contigo, Salvador. Me parece vergonzoso, denigrante y mil cosas más, que nadie, del partido que sea, utilice estos métodos para alcanzar el poder. Es una completa falta de dignidad democrática y una falta de respeto a la sociedad que, un día, cada 4 años, nos entrega su confianza. Es más, denota una total falta de entereza política, sin la cual, es imposible querer gobernar nada de nada.